RUMEN

Del pedido
a tu mesa

20 recetas simples para que cada corte que elegiste se luzca. Sin vueltas, sin complicaciones. Solo vos, el fuego y la carne.

Antes de arrancar

Estas recetas están pensadas para que cocinar sea parte del disfrute, no un trámite. Son simples, reales y van al punto. No necesitás ser chef ni tener equipamiento especial. Sacá la carne del frío unos 30 minutos antes, tené sal gruesa a mano y confiá en el corte. El producto hace la diferencia — y el que elegiste es de los buenos.

Índice

01

Bife de chorizo a la sartén

El corte más noble del asado, resuelto en 10 minutos en tu cocina.

Para 2 personas

  • 2 bifes de chorizo gruesos (unos 2,5 cm)
  • Sal gruesa
  • Pimienta negra
  • Un chorrito de aceite de oliva
  • Una nuez de manteca
  • 1 diente de ajo (opcional)
  1. Sacá los bifes de la heladera 30 minutos antes. Secalos bien con papel.
  2. Calentá una sartén de hierro o fondo grueso a fuego fuerte hasta que humee apenas.
  3. Pincelá los bifes con aceite, no la sartén. Salá justo antes de poner.
  4. Cociná 3-4 minutos de un lado sin mover. Dalo vuelta una sola vez.
  5. En el último minuto, agregá la manteca, el ajo aplastado y bañá el bife con la grasa de la sartén.
  6. Sacalo, dejalo descansar 5 minutos tapado con un papel aluminio. Pimienta y a la mesa.

Secar bien la carne es clave para lograr una costra dorada y no hervida.

Si querés punto medio, que el centro quede tibio al tacto. No lo cortes para chequear.

La manteca al final no es un extra — es lo que le da ese brillo y sabor que marca la diferencia.

Sencillo, rápido y contundente. Para eso existe un buen bife. 🔥

02

Ojo de bife a la parrilla

El corte que se defiende solo. Solo necesita fuego y respeto.

Para 2 personas

  • 2 ojos de bife con su capa de grasa
  • Sal gruesa
  • Aceite de oliva
  1. Prendé la parrilla con buenas brasas, bien distribuidas. Necesitás calor parejo, no llamas.
  2. Sacá la carne del frío 30 minutos antes. Salá generoso de ambos lados.
  3. Poné el ojo de bife con la grasa hacia abajo primero. Esa grasa se va a derretir y dar sabor.
  4. Cociná unos 5-6 minutos de ese lado. Dalo vuelta.
  5. Del otro lado, 4-5 minutos más para un punto medio jugoso.
  6. Retirá y dejá descansar 5 minutos antes de cortar. Un hilito de oliva arriba y listo.

No aprietes la carne con la espátula. Le sacás todo el jugo.

La grasa no se recorta — se cocina. Es la que da la textura y el sabor del ojo de bife.

Parrilla, sal y un buen corte. No necesitás más para ser feliz.

03

Entraña con chimichurri fresco

Fuego alto, cocción corta. La entraña no perdona la demora.

Para 4 personas

  • 1 entraña entera (unos 800 g)
  • Sal gruesa
  • Chimichurri: perejil fresco picado, ajo picado, orégano seco, ají molido, aceite de oliva, vinagre de vino, sal
  1. Prepará el chimichurri al menos 1 hora antes: mezclá todo en un frasco y dejá que los sabores se integren.
  2. Calentá la parrilla a fuego fuerte. La entraña necesita calor intenso.
  3. Salá la entraña y ponela del lado de la membrana primero, unos 4 minutos.
  4. Dala vuelta y cociná 3 minutos más. La entraña se come jugosa, nunca cocida de más.
  5. Sacala, dejá reposar 3 minutos y cortá en tiras contra la fibra.
  6. Serví con el chimichurri por encima. Así de simple.

Si la entraña queda dura, probablemente se pasó de cocción. Es un corte que se come rosado.

Cortá siempre contra la fibra. Es lo que hace la diferencia entre tierno y masticable.

El chimichurri mejora con las horas. Si podés hacerlo la noche anterior, mejor. 🌿

Rápida, sabrosa y con chimichurri casero. Eso es comer bien de verdad.

04

Vacío al horno

Cocción lenta, resultado grande. El vacío pide paciencia y devuelve sabor.

Para 6 personas

  • 1 vacío entero (1,5 a 2 kg)
  • Sal gruesa generosa
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cebolla cortada en cuartos
  • 1 vaso de vino blanco o tinto
  • Aceite de oliva
  1. Precalentá el horno a 160°C. Sí, bajo. La clave es el tiempo.
  2. Salá el vacío bien de los dos lados. Ponelo en una asadera con la grasa hacia arriba.
  3. Rodeá con la cebolla y el ajo. Tirá el vino y un chorrito de aceite.
  4. Tapá con papel aluminio bien cerrado y al horno por 2 horas.
  5. Destapá, subí a 200°C y dejá 20-30 minutos más para que la grasa se dore.
  6. Sacá, dejá descansar 10 minutos tapado. Cortá en fetas y serví con el jugo de la asadera.

La grasa siempre arriba: mientras se cocina, va bañando la carne y la mantiene jugosa.

El jugo de la asadera es oro líquido. Usalo como salsa, no lo tires nunca.

Prendé el horno, armá una ensalada y dejá que el vacío haga lo suyo. No falla.

05

Tomahawk sellado y terminado al horno

El corte que impresiona sin esfuerzo. Puro show y puro sabor.

Para 2-3 personas

  • 1 tomahawk (800 g - 1 kg con hueso)
  • Sal gruesa y pimienta negra
  • Aceite de oliva
  • Manteca, romero fresco y ajo
  1. Sacá el tomahawk del frío 40-50 minutos antes. Es un corte grueso, necesita atemperarse bien.
  2. Precalentá el horno a 130°C. Secá la carne y salá generoso.
  3. En una sartén muy caliente con un toque de aceite, sellá el tomahawk 2 minutos de cada lado hasta que se forme una costra oscura.
  4. Pasalo a una fuente y metelo al horno unos 20-25 minutos (para medio, buscá que el centro esté tibio).
  5. Sacalo, poné una cucharada de manteca con romero y ajo picado encima.
  6. Descansá 8-10 minutos. Cortá en fetas gruesas junto al hueso. A la mesa así, directo.

El horno bajo + sello fuerte es la combinación para lograr un rosado parejo de pared a pared.

Cubrí el hueso con aluminio para que no se queme en la sartén.

Este corte se comparte. Llevalo entero a la mesa y cortá ahí. 🥩

Es el corte que convierte una cena cualquiera en una ocasión. Dale el lugar que se merece.

06

Tapa de asado braseada

Comfort food argentino. Se deshace con el tenedor.

Para 4-5 personas

  • 1 tapa de asado entera (1,2-1,5 kg)
  • 2 cebollas en rodajas
  • 3 dientes de ajo
  • 2 zanahorias en rodajas gruesas
  • 1 vaso grande de vino tinto
  • Sal, pimienta, pimentón dulce
  • Aceite
  1. Sellá la tapa de asado en una olla o cacerola gruesa con aceite caliente, dorando todos los lados.
  2. Retirá la carne. En la misma olla, rehogá cebolla, ajo y zanahoria unos minutos.
  3. Devolvé la carne, tirá el vino y dejá que reduzca un poco.
  4. Agregá agua o caldo hasta cubrir la mitad de la carne. Condimentá con sal, pimienta y pimentón.
  5. Tapá y cociná a fuego bajo por 2,5-3 horas. La carne está lista cuando se deshace al pincharla.
  6. Cortá o desmenuzá. Serví con el jugo reducido y las verduras.

La tapa de asado mejora recalentada. Hacela el día anterior si podés.

El pimentón dulce le da un color y un fondo de sabor que la eleva sin complicar nada.

El plato que te hace querer quedarte en casa un domingo. Con un buen pan al lado, felicidad pura.

07

Bondiola desmenuzada

Seis horas de horno, cero estrés. Hacé otra cosa mientras se cocina sola.

Para 6-8 personas

  • 1 bondiola entera (1,5-2 kg)
  • Sal, pimienta, pimentón ahumado, comino
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • 1 vaso de cerveza negra o caldo
  • Panes para servir
  1. Mezclá sal, pimienta, pimentón y comino. Frotá toda la bondiola con esa mezcla.
  2. Ponela en una asadera sobre la cebolla y el ajo cortados. Tirá la cerveza o caldo.
  3. Tapá con aluminio bien cerrado. Horno a 150°C por 5-6 horas.
  4. Cuando se deshace con un tenedor, está. Desmenuzá con dos tenedores.
  5. Mezclá la carne con el jugo de cocción para que quede bien húmeda.
  6. Serví en pan, con la salsa que quieras. Coleslaw, pickles, lo que te guste.

No te tientes a subir la temperatura. El secreto de la bondiola es el tiempo, no el calor.

Rinde para un montón de porciones. Ideal para juntadas grandes o para freezar.

Se cocina sola, rinde para un ejército y todos piden más. Difícil perder con esta.

08

Pollo al limón y hierbas al horno

Un clásico que nunca cansa. Piel crocante, interior jugoso, aroma increíble.

Para 4 personas

  • 1 pollo entero (1,5-2 kg)
  • 2 limones
  • Romero y tomillo frescos (o secos)
  • 4 dientes de ajo
  • Aceite de oliva generoso
  • Sal y pimienta
  • Papas (opcional, para acompañar en la misma fuente)
  1. Precalentá el horno a 200°C. Secá bien el pollo por fuera y por dentro.
  2. Meté medio limón cortado, ajo y hierbas dentro de la cavidad del pollo.
  3. Untá por fuera con aceite, sal y pimienta. Exprimí el jugo del otro limón encima.
  4. Si sumás papas, ponelas cortadas en la fuente alrededor del pollo.
  5. Al horno 1 hora - 1 hora 15 minutos. Cada 20 minutos, bañá con el jugo de la fuente.
  6. Está listo cuando la piel está dorada y el jugo que sale al pinchar el muslo es transparente.

Secá bien la piel antes de meter al horno. Humedad = piel blanda. Sequedad = piel crocante.

Si tenés tiempo, salá el pollo la noche anterior y dejalo destapado en la heladera. La diferencia es enorme.

El olor que sale del horno ya vale la pena. Después, todo mejora. 🍋

09

Bife de chorizo con manteca de hierbas

Mismo corte, otro nivel. La manteca compuesta es el upgrade más fácil que existe.

Para 2 personas

  • 2 bifes de chorizo
  • Sal gruesa y pimienta
  • Aceite
  • Manteca de hierbas: 50 g de manteca blanda, perejil picado, ajo rallado, ralladura de limón, sal
  1. Mezclá la manteca blanda con el perejil, ajo, ralladura y sal. Formá un rollito con film y llevá al frío.
  2. Sacá los bifes 30 minutos antes. Secalos, salá y pimienta.
  3. Sartén bien caliente con un toque de aceite. Sellá 3-4 minutos de cada lado.
  4. Sacá los bifes y dejalos descansar 5 minutos.
  5. Cortá una rodaja gruesa de la manteca de hierbas y ponela encima del bife caliente.
  6. Mirá cómo se derrite. Serví así, con el bife brillando.

La manteca se puede hacer con lo que quieras: mostaza, anchoas, roquefort. Experimentá.

Hacé de más y guardá en el freezer. Dura meses y siempre tenés un as bajo la manga.

Un bife bueno no necesita mucho. Pero con manteca de hierbas, pasa de bueno a memorable.

10

Roast beef clásico

Elegancia sin complicaciones. Rosado en el centro, dorado por fuera.

Para 6 personas

  • 1 pieza de lomo o peceto (1-1,5 kg)
  • Sal gruesa y pimienta negra molida
  • Aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo
  • Romero fresco
  • Mostaza (para servir)
  1. Sacá la pieza del frío 40 minutos antes. Precalentá el horno a 220°C.
  2. Atá la pieza con hilo si es irregular, para que cocine parejo. Salá y untá con aceite.
  3. Sellá en sartén caliente por todos los lados hasta dorar, unos 2 minutos por cara.
  4. Poné en una fuente con ajo y romero. Al horno: 20-25 minutos para medio (rosado).
  5. Sacá y envolvé en aluminio. Dejá descansar 15 minutos mínimo. Es clave.
  6. Cortá en fetas finas. Serví con mostaza y el jugo que largó al descansar.

El descanso no es opcional. Si cortás enseguida, se pierde el jugo y queda seco.

Sobra roast beef? Guardalo para sándwiches al día siguiente. Queda espectacular frío.

Pocas cosas dicen "sé cocinar" como un roast beef rosado parejo. Y es más fácil de lo que parece.

11

Entraña en pan con cebolla caramelizada

Street food premium. La entraña se merece un buen pan.

Para 4 personas

  • 1 entraña (unos 600 g)
  • 4 panes tipo ciabatta o focaccia
  • 3 cebollas grandes cortadas en pluma
  • 1 cucharada de azúcar
  • Aceite, sal, vinagre balsámico (un chorrito)
  • Rúcula para sumar frescura
  1. Cebolla en sartén con aceite a fuego bajo. Sal, azúcar y paciencia: 25-30 minutos revolviendo de vez en cuando hasta que estén oscuras y dulces. Un chorrito de balsámico al final.
  2. Mientras, calentá la parrilla o plancha a fuego fuerte.
  3. Salá la entraña y cociná 3-4 minutos de cada lado. Sacala jugosa.
  4. Dejá reposar 3 minutos. Cortá en tiras finas contra la fibra.
  5. Cortá los panes al medio y tostalos brevemente en la misma plancha.
  6. Armá: pan, rúcula, entraña, cebolla caramelizada arriba. Cerrá y a comer.

La cebolla caramelizada lleva tiempo, no atajos. Fuego bajo siempre, si no se quema.

La rúcula amarga balancea lo dulce de la cebolla. No la saltes.

Un sándwich así convierte un almuerzo rápido en algo que querés repetir todos los fines de semana.

12

Vacío a la parrilla con sal y nada más

La receta más argentina que existe. Si el corte es bueno, sobra todo lo demás.

Para 6 personas

  • 1 vacío entero (1,5-2 kg)
  • Sal gruesa
  • Buena leña o carbón
  1. Encendé el fuego con tiempo. Necesitás una buena cama de brasas, no llamas.
  2. Salá el vacío del lado de la carne (sin grasa) con sal gruesa generosa.
  3. Poné con la grasa hacia arriba, lejos del calor directo. Fuego indirecto si podés.
  4. Cociná 1 hora - 1 hora 15 sin tocarlo. La grasa se va a ir derritiendo y bañando la carne.
  5. Dalo vuelta sobre las brasas los últimos 10 minutos para crocantear la grasa.
  6. Sacá, dejá descansar 10 minutos. Cortá contra la fibra en fetas.

El vacío necesita paciencia. Fuego bajo y largo. No apures la cocción.

Probá la punta fina primero — siempre se cocina antes que la gruesa. Así controlás el punto.

Tres ingredientes. Un ritual. El asado argentino en su forma más pura. 🇦🇷

13

Tiras de asado agridulces

Las tiras de siempre con un giro que sorprende. Dulce, salado y humo.

Para 4 personas

  • 1 kg de tiras de asado
  • Sal gruesa
  • Glaseado: 3 cucharadas de miel, 2 de salsa de soja, 1 de mostaza, 1 diente de ajo rallado
  1. Mezclá la miel, soja, mostaza y ajo en un bowl.
  2. Salá las tiras y ponelas a la parrilla o plancha a fuego medio-fuerte.
  3. Cociná unos 5-6 minutos del primer lado.
  4. Dá vuelta y pincelá con el glaseado generosamente.
  5. Cociná 4-5 minutos más. El azúcar de la miel se va a caramelizar y armar una costra.
  6. Sacá, dá un último pincelazo y serví enseguida.

Cuidado con el fuego: la miel se quema rápido. Pincelá hacia el final, no al principio.

Quedan increíbles con una ensalada fresca de repollo y zanahoria al lado.

El toque dulce en la carne es adictivo. Probá una vez y nunca más vas a hacer tiras solo con sal.

14

Ojo de bife con rúcula y parmesano

Inspiración italiana, corte argentino. Una tagliata que no necesita pasaporte.

Para 2 personas

  • 1 ojo de bife grande (400-500 g)
  • Rúcula fresca, un buen puñado
  • Parmesano en lascas
  • Limón
  • Aceite de oliva bueno
  • Sal en escamas y pimienta negra
  1. Sacá la carne del frío, secala. Salá con sal gruesa.
  2. Plancha o sartén bien caliente. Sellá 4 minutos por lado para un punto medio.
  3. Descansá 5 minutos. Cortá en fetas de 1 cm contra la fibra.
  4. Disponé la rúcula en un plato. Acomodá las fetas de carne encima.
  5. Tirá lascas de parmesano, un chorrazo de oliva y jugo de limón.
  6. Terminá con sal en escamas y pimienta recién molida.

Usá el mejor aceite de oliva que tengas. En un plato tan simple, se nota.

El parmesano en lascas (con pelador) queda mejor que rallado. Más textura, más presencia.

Es un plato que parece de restaurante y se resuelve en 15 minutos. Elegancia fácil.

15

Bondiola a la cerveza

Olla, cerveza y fuego bajo. El domingo perfecto se cocina solo.

Para 4-5 personas

  • 1 bondiola (1-1,2 kg)
  • 2 cebollas en aros
  • 1 botella de cerveza rubia o negra
  • 2 cucharadas de mostaza
  • 1 cucharada de miel
  • Sal, pimienta, laurel
  1. Sellá la bondiola en una olla con un poco de aceite hasta dorar por todos lados.
  2. Sacala. En la misma olla, rehogá las cebollas hasta que estén transparentes.
  3. Devolvé la carne. Mezclá la cerveza con la mostaza y la miel y volcá en la olla.
  4. Agregá laurel, sal y pimienta. Que el líquido cubra la mitad de la pieza.
  5. Tapá y cociná a fuego mínimo por 2,5-3 horas. Dala vuelta a la mitad.
  6. Cortá en fetas gruesas y serví bañada con la salsa reducida.

La cerveza negra da más profundidad, la rubia queda más suave. Las dos funcionan.

Si la salsa queda liquida, sacá la carne y reducila destapada unos minutos. 🍺

Cerveza en la olla y cerveza en la mano. Así se pasa un domingo bien.

16

Pechuga de pollo a la plancha con verduras grilladas

Rápido, sano y con sabor. Que nadie diga que el pollo a la plancha es aburrido.

Para 2 personas

  • 2 pechugas de pollo (mariposa o aplastadas)
  • 1 zapallito, 1 morrón, 1 berenjena
  • Aceite de oliva, sal, pimienta
  • Limón y orégano para terminar
  1. Si las pechugas son gruesas, abrirlas como mariposa o aplastarlas con un golpe de sartén (cubiertas con film). El grosor parejo es clave.
  2. Mariná 15 minutos con aceite, sal, pimienta y orégano.
  3. Cortá las verduras en rodajas de 1 cm. Pincelalas con aceite y salá.
  4. Plancha caliente: primero las verduras, 3-4 minutos por lado. Retiralas.
  5. Mismo fuego, el pollo. 4-5 minutos de cada lado. No lo muevas, dejá que se marque bien.
  6. Serví junto. Un chorro de limón y oliva arriba. Fresco, colorido, resuelto.

Pollo grueso y desparejo = cocción despareja. Aplastalo, siempre.

No toques el pollo los primeros 4 minutos. La costra se forma sola si lo dejás tranquilo.

Comer liviano no tiene que ser triste. Con buena materia prima, es un placer.

17

Bife ancho con papas rústicas

La cena completa resuelta en una sartén y una bandeja. Sin vueltas, todo sabor.

Para 2 personas

  • 2 bifes anchos
  • 4-5 papas medianas
  • Romero, ajo en láminas, aceite de oliva
  • Sal gruesa, pimienta
  • Manteca
  1. Precalentá el horno a 210°C. Cortá las papas en gajos con piel, mezclá con aceite, sal, romero y ajo.
  2. Disponé en bandeja y al horno 35-40 minutos, dándolas vuelta a la mitad.
  3. Cuando falten 10 minutos para las papas, calentá la sartén a fuego fuerte.
  4. Secá los bifes, salá. Sellá 3-4 minutos por lado.
  5. En el último minuto, manteca y ajo. Bañá el bife con la grasa.
  6. Descansá 5 minutos. Serví con las papas doradas al lado.

Las papas con piel y bien secas antes de ir al horno quedan más crocantes.

El bife ancho tiene más grasa intramuscular que el de chorizo: es más jugoso, más fácil de clavar el punto.

Bife y papas. No hay combinación más honesta ni más satisfactoria.

18

Colita de cuadril a la mostaza

Un corte subestimado que brilla con un toque de mostaza y horno.

Para 4 personas

  • 1 colita de cuadril (800 g - 1 kg)
  • 3 cucharadas de mostaza
  • Miel (1 cucharada)
  • 2 dientes de ajo rallados
  • Aceite de oliva, sal, pimienta
  • Romero o tomillo
  1. Mezclá mostaza, miel, ajo, aceite y hierbas. Embadurná toda la pieza.
  2. Idealmente dejá marinar 1-2 horas en la heladera (si no tenés tiempo, va igual).
  3. Sellá la pieza en sartén caliente por todos los lados, 1-2 minutos por cara.
  4. Pasá a una fuente. Horno a 180°C por 25-30 minutos.
  5. Sacá cuando el centro está rosado. Dejá descansar 10 minutos cubierta con aluminio.
  6. Cortá en fetas finas y serví con el jugo de la fuente. 🍯

La colita de cuadril es magra. No la cocines de más o se seca. Punto medio es ideal.

La mostaza forma una costra increíble que sella los jugos. Confiá en ella.

Un corte que muchos pasan de largo, pero cuando lo probás así, no lo soltás más.

19

Tapa de asado en fetas con ensalada tibia

Cocción lenta, fetas finas y una ensalada que eleva todo. Almuerzo de fin de semana.

Para 4 personas

  • 1 tapa de asado cocida (ver receta 06 o hacela al horno tapada 2,5 horas a 160°C)
  • Batatas asadas en cubos
  • Cebolla morada en pluma
  • Rúcula o espinaca fresca
  • Vinagre balsámico, aceite de oliva, sal
  1. Si no tenés la tapa ya cocida, hacela al horno tapada con cebolla, ajo y vino a 160°C por 2,5 horas.
  2. Asá los cubos de batata en el horno con aceite y sal, 25-30 minutos a 200°C.
  3. Cortá la tapa ya fría o tibia en fetas finas.
  4. En un plato, armá base de hojas verdes, batata asada y cebolla morada.
  5. Acomodá las fetas de tapa encima.
  6. Vinagre balsámico, buen aceite y sal. Así de simple, así de rico.

La tapa de asado del día anterior cortada en frío se filea mucho mejor que caliente.

La batata dulce + balsámico + carne = una combinación que no falla nunca.

Plato lindo, completo y lleno de sabor. Para esos mediodías en los que querés comer bien sin complicarte.

20

Hamburguesa de blend casero

La hamburguesa no es comida rápida. Es carne picada con buena actitud.

Para 4 personas

  • 500 g de carne picada (ideal: mezcla de aguja y entraña, o peceto y grasa de pecho)
  • Sal y pimienta
  • 4 panes de papa o brioche
  • Queso cheddar en fetas
  • Tomate, lechuga, cebolla (lo que te guste)
  • Ketchup, mostaza o la salsa que prefieras
  1. Dividí la carne en 4 bollos. Aplastalós en discos de 1,5 cm, más anchos que el pan. Se achican al cocinarse.
  2. Salá solo por fuera, justo antes de cocinar. No mezcles sal adentro de la carne.
  3. Plancha o sartén bien caliente, sin aceite. La grasa de la carne alcanza.
  4. 3 minutos del primer lado sin tocar. Dá vuelta, poné el queso encima y tapá 2 minutos para que se derrita.
  5. Tostá los panes en la misma plancha, del lado cortado.
  6. Armá: pan, lechuga, medallón con cheddar, tomate, cebolla, salsa. Cerrá y listo. 🍔

No amasés de más la carne. Cuanto menos la trabajes, más jugosa queda.

Un buen blend tiene al menos 20% de grasa. Si es muy magra, queda seca. La grasa es sabor.

Hacé un huequito en el centro del medallón antes de cocinar para que no se infle.

Una hamburguesa bien hecha, con carne de verdad, es un acto de amor propio. Disfrutá cada mordida.